
En efecto, el lunes pasado ha entrado en vigor una ley del gobierno danés, que prohíbe el sacrificio ritual de animales, impidiendo así a las comunidades musulmanas y judías del país satisfacer sus demandas de carne halal.
Al respecto, por lo que parecería ser una restricción de carácter islamófobico y antisemita, el ministro danés de agricultura, Dan Jørgensen, ha replicado que «los derechos de los animales eran más importantes y se anteponían a los de la religión.»
Visiblemente no hay límites para el fenómeno de la islamofobia que pareciese ganar territorio en los países del viejo continente.
Fuente: liberte-algerie
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