Laurent Gingras, portavoz de la Institución dijo que es demasiado temprano para asegurar que se trata de un crimen de odio y la policía está tratándolo como una fechoría convencional.
Una funcionaria de la escuela dijo que no es la primera vez que una escuela privada es víctima del vandalismo.
Al mismo tiempo, ella manifestó su preocupación por la seguridad de los estudiantes.
Nabiha El-Wafai dijo que la escuela tiene 500 estudiantes entre los seis y los dieciséis años: «No tenemos suficientes fondos para comprar cámaras de vigilancia», manifestó.
El incidente ocurrió un día después de que una encuesta revelase que casi el 60% de los quebequianos son un poco racistas.
The Canadian Press