El portavoz ministerial turco, Osman Bengi, afirmó que la difusión de la enfermedad fue provocada por aves migratorias y que hasta el momento había matado 170 gallinas en la localidad de Bogazky.
Bengi señaló que se adoptaron estrictas medidas de cuarentena, con el aislamiento de un perímetro de 10 kilómetros a la redonda de donde se inició el brote, que afectó a ocho pueblos en la zona.
Al mismo tiempo, las autoridades sanitarias comenzaron a sacrificar aves y prohibieron el transporte de animales en toda la provincia.
Pese a las aseguraciones del referido ministerio sobre la inexistencia de evidencias de contagio entre personas, responsables sanitarios confirmaron hoy el ingreso de cuatro niños como medida de prevención ante la posibilidad de que estuvieran contagiados.
Un grupo de científicos investiga la variedad del virus para determinar si corresponde al denominado H5N1, que ya se detectó en el país el mes pasado, y si los menores fueron infectados por éste.
Los expertos temen que el H5N1, en principio de difícil contagio entre los humanos, haya mutado hacia una forma que se extienda rápidamente entre la población y se haga pandémica.
Hasta ahora, la mayoría de los casos de infección en humanos se habían producido por el contacto con las aves enfermas.
Durante el último brote de gripe aviar en Turquía, ocurrido en enero de 2006, 12 personas sufrieron contagio y de ellas cuatro niños murieron.
Fuente: Prensa Latina