El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha exhortado el lunes a Suiza, en donde los electores se han pronunciado el domingo a través de un referéndum para la prohibición de construir minaretes, a reparar este error, manifestándose en contra de un ascenso del racismo en Europa.
«Es nuestro deber apelar que de marcha atrás tan pronto como sea posible sobre este error,» dijo en el Parlamento, el Sr. Erdogan, primer ministro de Turquía.
Afirmando que una cuestión relativa a la libertad de creencia nunca debería haber sido sometida a una votación popular, el primer ministro consideró el referéndum como «un reflejo de la creciente ola de racismo y de la extrema derecha en Europa».
Él además ha señalado que «la islamofobia es un crimen contra la humanidad». El presidente de Turquía, Abdullah Gül, por su parte calificó de decisión “vergonzosa” para los suizos.
El ministerio turco de Relaciones Exteriores, también ha manisfestado su consternación por la prohibición, apelando a Suiza, «quien era ejemplificante por su respeto a la diversidad, y su tradición conciliadora», a «tomar las medidas necesarias, a fin de reparar esta situación que es contraria a sus tradiciones».
En un comunicado, el ministro señaló que la decisión a suscitado preocupación a cerca de 100,000 turcos, que residen en Suiza.
Suiza tiene aproximadamente 400,000 musulmanes, de una población de 7.5 millones de habitantes, haciendo del Islam la segunda religión del país, después del Cristianismo, de acuerdo a las estadísticas oficiales.
Fuente: AFP
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