La decisión tomada por el Ministerio de Defensa “es injusta y no tiene justificación”, ha declarado Ekrema Sabri, ex muftí y jefe de la Comisión Superior Islámica con sede en Jerusalén.
El viernes, un miembro árabe del Parlamento israelí, Ibrahim Sarsur, ha recibido una respuesta del ministerio, notificándole la decisión que le prohíbe a Sabri la entrada a la mezquita al-Aqsa- el tercer sitio sagrado en Palestina- por otros seis meses.
«Todo ello es parte del plan israelí de judaizar Jerusalén, de controlar los lugares santos islámicos», ha señalado el Sr. Sabri, quien fue muftí de Jerusalén en el periodo de 1994 al 2006. Sabri no es el único palestino no autorizado ha entrar en la mezquita Al-Aqsa.
Fuente: peopledaily
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