Los chiitas que son mayoría en Azerbaiyán, son víctimas de las presiones económicas y sociales, y Bakú busca imponiendo limites religiosos, frenar la información y la movilización política que emiten las enseñanzas de Ahl-ul-Bait (P).
La República de Azerbaiyán considerando sus afinidades culturales y sociales con Irán, ha seguido siempre a Teherán en su política exterior.
El desarrollo de Bakú y los muchos casos de corrupción financiera y gubernamental, en este pequeño y pobre país, brindan hoy en día una imagen clara de la dictadura de Ilham Aliyev, quien está en proceso de imponerse en este país. Aliyev ha llegado al poder a través de la muerte de su padre, y se ha convertido en un fiel amigo del régimen sionista y se aprovecha de la apertura de Teherán.
El motivo de su hostilidad se debe sin duda a sus fracasos con Armenia y en el proyecto de conducción de gas "Nabokov".
Europa comprende que algunos países pequeños del Cáucaso, no podrán presentar su candidatura para ser parte de la Unión Europea, debido a sus problemas internos; sino es a través de las presiones de la OTAN contra Rusia y los estados federados.
Este régimen autorizó las actividades israelíes en las fronteras de Irán y reaccionado violentamente contra los musulmanes chiitas.
La primera etapa ha sido la aprobación de una ley en el parlamento el 15 de noviembre 2011, restringiendo las actividades religiosas y culturales con la aproximación del mes de Muharram, sin tener en cuenta los artículos agregados al artículo 300 de la Constitución, que reflejan el odio de los dirigentes frente a las enseñanzas religiosas e islámicas, y su interés de frenar las actividades de los religiosos chiitas e imponer en este país un entorno de corrupción general, ignorancia y desinformación.
En la actualidad el gobierno ha restringido el envío de imames y los intercambios entre los religiosos, algo que va en contra de la libertad de consciencia y religiosa. Las últimas elecciones han sido un fraude y rechazadas por los observadores europeos. Aliyev que desea acercarse aún más a Tel Aviv, ha prohibido el año pasado, la difusión del canal Sahar en turco.
El gobierno de Azerbaiyán ha optado por la laicidad y el rechazo de las enseñanzas islámicas. Los viajes de los estudiantes de Ciencias Islámicas en Qom están prohibidos y el gobierno de Aliyev en muchas ocasiones ha acusado a Irán de injerencia en los asuntos internos.
Aliyev y su gobierno también han tomado medidas contra la vestimenta islámica y las procesiones de duelo en conmemoración del martirio del Imam Hussein (P).
Tanto Azerbaiyán como Turquía experimentan un retroceso político; ya que el despertar islámico no sabe de fronteras, como lo dijo el líder supremo. La época de toma de consciencia de los musulmanes ha llegado y los opresores se encuentran en una pendiente peligrosa que les conducirá a su perdición.
Un mejor futuro que el de Moubarak, y sus amigos no le espera a Aliyev.
ID: 914439