Los insurgentes han lanzado una serie de ataques teniendo por objetivo principal la comunidad chiita de Iraq, matando al menos a 23 personas, informaron las autoridades locales.
Los ataques que tenían por o objetivo minar la seguridad y la confianza del pueblo hacia el gobierno, alimentando las tensiones intercomunitarias. Los actos de violencia se han apaciguado en Iraq desde que el país estuvo a punto de caer en la sombra de la guerra civil años atrás; pero los ataques de naturaleza intercomunitaria ocurren a diario, y las fuerzas gubernamentales parecieran ser incapaces de impedirlo.
«Las explosiones más sangrientas ocurridas el lunes en la ciudad de Moussayyib, aproximadamente 60 kilómetros al sur de Bagdad, los insurgentes han colocado bombas en los alrededores de dos viviendas, una de ellas perteneciente a un policía. Dos mujeres, dos niños y tres muertos han muerto a causa de las explosiones ocurridas antes del amanecer», informó un funcionario policial.
Fuente: journalmetro
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