IQNA

La presidenta de la Asociación de Mujeres Musulmanas de Uruguay califica de crímenes de guerra las violaciones de derechos civiles en Gaza e Irán

21:01 - May 13, 2026
Noticias ID: 3511472
Iqna - La Dra. Hiba Smith, condenando las violaciones de derechos humanos contra la población, mujeres y niños en Irán y Gaza, enfatizó que atacar zonas civiles está en conflicto con los principios del Derecho Internacional Humanitario.

[13/05, 18:53] سادات: سلام عزیزم خسته نباشین Mensaje de Dios: Bismillahi ar-Rahman ar-Rahim. En primer lugar, quiero agradecerles la invitación a participar en este importante seminario web y condenar enérgicamente las violaciones de derechos humanos que se cometen contra la población, los niños y las mujeres en la República Islámica de Irán y Gaza.

Cuando hay un conflicto armado, constituye una grave violación del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.

Cuando hay asesinatos de niños y mujeres.

Los conflictos actuales que vemos en Gaza y en la República Islámica de Irán muestran un historial de violaciones contra la infancia y otras formas de mortalidad civil.

Es importante señalar que esto no es una guerra. La guerra tiene reglas. Esto es una violación de los derechos humanos: el derecho a la vida, a la salud, a la vivienda, a la educación y, por supuesto, el derecho a no ser un objetivo militar. Cuando se bombardea una zona residencial o una escuela sabiendo que hay familias y niños dentro, eso tiene un nombre en el derecho internacional: crimen de guerra.

 Observamos que los medios de comunicación hegemónicos están invisibilizando el dolor de la población iraní.

Hay nombres que no aparecen en los periódicos.

Hay muertes que no se consideran noticia.

Porque cuando muere una niña iraní, el mundo se resiste a decir "asesinato".

Lo llama "daño colateral". Lo llama "efecto de las sanciones". Lo llama "un error".

Pero la muerte de una niña es una deuda. Y esa deuda tiene responsables.

Desde 2024, la escalada entre Israel, Estados Unidos e Irán ha dejado a la población civil atrapada en medio. Los misiles no discriminan por edad. Los bloqueos económicos no distinguen entre gobierno y población.

UNICEF ya ha advertido que las sanciones y la falta de suministros médicos en Irán impactan directamente la mortalidad infantil. Cuando un hospital carece de antibióticos, una infección se convierte en una sentencia de muerte. Cuando un barrio de Isfahán o Teherán es alcanzado por un ataque "quirúrgico", la metralla no es quirúrgica. Destroza cuadernos, trenzas y casas.

Según organizaciones de derechos humanos, decenas de niños murieron en ataques atribuidos a Israel en territorio iraní durante 2025. Estados Unidos proporcionó inteligencia, armas y cobertura diplomática. Esa es la cadena.

La Convención sobre los Derechos del Niño establece algo sencillo: todo niño tiene el derecho inherente a la vida. Establece que, en conflictos armados, los Estados deben proteger a la población civil.

Irán firmó dicha convención. Estados Unidos la firmó, pero no la ratificó. Israel la ratificó.

Entonces pregunto: ¿de qué sirve firmar documentos si, cuando el niño es iraní, esos documentos carecen de validez?

Esto no es una guerra. La guerra tiene reglas. Esto es una violación de los derechos humanos: el derecho a la vida, a la salud, a no ser un objetivo militar. Cuando se bombardea una zona residencial sabiendo que allí viven familias, eso tiene un nombre en el derecho internacional: crimen de guerra.

Nos hablaron de "defender la democracia". Nos hablaron de "seguridad" y del "derecho a existir".

Pero la seguridad de algunos no puede construirse sobre los cuerpos de los hijos de otros.

Estados Unidos e Israel exigen justicia cuando mueren sus civiles. Y eso está bien. El dolor no conoce fronteras.

El problema surge cuando el dolor iraní está ausente de su discurso. Cuando la muerte de una niña en Shiraz se justifica, se oculta tras la palabra «terrorismo».

El sionismo político afirma defender a un pueblo. Pero ningún pueblo se defiende matando a los hijos de otro. Ningún proyecto nacional vale más que la vida de una niña de ocho años.

La hipocresía negocia a puerta cerrada mientras las madres entierran uniformes escolares.

Nos piden que miremos hacia otro lado. Que miremos las cifras del PIB, los mapas petroleros, los discursos en la ONU.

Que no veamos la mochila tirada en la calle tras la explosión.

Pero si guardamos silencio, somos cómplices. Si decimos «es complicado», estamos tomando partido: el del silencio.

Por eso existen las flotillas, las denuncias y vídeos como este. Porque cuando todos hacen oídos sordos al dolor, solo unos pocos tienen el valor de hablar, de mirar, de escuchar.

Una niña iraní no es un número. Tiene un nombre. Tenía sueños. Tenía derecho a cumplir 9, 20, 80 años.

Se lo arrebataron.

Y mientras no haya justicia, mientras no haya responsables, mientras sigamos aceptando que algunas vidas valen menos, el mundo entero está en deuda. Esta es la voz de la humanidad.

Y la humanidad hoy habla persa y dice: ¡Basta!

¡Alto a los crímenes!

¡Alto a la impunidad!

Poema: Abrazo

Abrace el cuerpo sin vida de mi hijo.

Quise cobijarlo y proregerlo del frio.

Lo abrace tan fuerte, sabiendo que seria el ultimo abrazo ( intente acunarlo para dormirlo).

Bese su rostro angelical y le dije: "te amo".

Aprete su rostro a mi mejilla, para no olvidar su olor.

Me aferre a sus manos que tantas caricias me regalaron.

Su rosteo todavia tenia su sonrisa inocente.

En su mortaja escrini su nombre, 

Me dijeron, "no llores, se valiente".

Lo abrace fuertemente, no queria dejar a mi hijo en esa fosa.

No volvere a ver a mi hijo,

No podre volver a decirle te quiero.

Ya no me besara, solo los recuerdos.

Esta psrcela de tierra será mi testigo.

Abrace el cuerpo sin vida de mi hijo.

¿Ahora quien abrazara el mio?

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