Un activista de extrema derecha inglés se ha arrepentido de haber quemado un ejemplar del Corán en un centro islámico y de escribir consignas anti islámicas en sus paredes.

Graham French, es un galés de 28 años de edad, simpatizante del EDL, un grupúsculo neo-fascista que aterroriza a los musulmanes y declarado culpable ante el tribunal de Shotton, al norte de Gales, por haber cometido actos de sacrilegio y profanación, ofender a toda una comunidad y esparcir su odio hacia el Islam.
Desempleado y refugiándose en el alcohol para escapar de sus problemas, ha reconocido haber querido vengarse de su existencia miserable.
«Rechazo totalmente todo lo que he hecho y lo condenaré por el resto de mi vida. Me he disculpado con los encargados del Centro Islámico», ha declarado el acusado.
Graham French ha sido condenado a seis meses de trabajos comunitarios bajo supervisión y deberá pagar una multa de 60 £.