
Han pasado ya diez años desde la aprobación de la ley que prohíbe el uso del velo islámico en las escuelas de Francia, por lo que la mayoría de las familias musulmanas inscriben a sus hijas en escuelas privadas.
Pese a ello, los costos elevados de estas escuelas impiden que muchas de las familias tengan siquiera la posibilidad de pensar en esta opción, teniendo que renunciar a la escuela y educación de sus hijas.
Cabe destacar que esta ley causa el aislamiento de los musulmanas impidiendo que se integren al resto de la sociedad.