El régimen de Al-Jalifa utiliza toda clase de estrategias para mejorar su muy desgastada y repudiada imagen, y así ocultarle sus crímenes a la opinión pública internacional.

Un ejemplo de ello es la organización de un certamen internacional coránico y ser anfitrión del Gran Premio de Fórmula Uno.
El Ministerio de Asuntos y Beneficencia Islámica de Bahréin inauguró recientemente un Certamen Internacional de Recitación Coránica en medio de una profunda crisis política.
El régimen de Al-Jalifa reprime a la población que exige sus derechos, incluyendo el establecimiento de un gobierno democrático.
1390358