En conversaciones con IQNA, el Huyyatulislam Dashti dijo: Entre los Iraníes y los Romanos era común heredar el poder de los familiares, pero la llegada del Imam Ali al poder fue un tema diferente. Primero que todo fue el decreto de Dios y también el Imam Ali era poseedor de más meritos que cualquier otra persona. Por otra parte, si el Profeta intentaba imitar a los Iranies y los Romanos, debía haber escogido a un miembro de Bani Hashim. El profeta nunca impuso su voluntad ante la del pueblo y siempre consultó con ellos en varios temas. Dijo este experto del Nahyul Balagha: El Profeta siempre preparó el camino para la designación de su sucesor. Finalmente en el últiimo año de su vida y durante el Hay de despedida hizo publico el tema. La cultura de los árabes antes del Islam no era compatible con la formación de un gobierno central, excepto en un una mínima expresión en el Yemen. Finalmente las otras tribus no deseaban que el califato se quedara en la misma tribu de donde había sido escogido el Profeta.