Iqna reportó que el sitio Ketab-e-Noor ha tocado este tema. Cuando la mirada se posa en un lugar fijo durante la oración, el cerebro mantiene su capacidad de concentración y se regula la presión arterial. La fijación de la mirada puede ayudar a curar la miopía, quitar la sensación de tensión y quita el insomnio. Cuando se está de pie en la oración esta posición le da equilibrio al cuerpo y mejora el funcionamiento del cerebelo, eleva las acciones voluntarias del ser humano, le da la capacidad de realizar mejor las acciones posteriores. La oración fortifica los miembros superiores y la espina cordal.