«Ella debe ser despedida. Se ha puesto a sí misma en una posición donde no puede realizar su trabajo», dijo al Sunday Mirror, el ministro Woolas, cuya actividad incluye relaciones étnicas.
La escuela secundaria de la Iglesia Headfield de Inglaterra, en Dewsbury ha suspendido a Aishah Azmi, basándose en el argumento que el contacto cara a cara es esencial en su rol como instructora bilingüe.
«Ella no puede enseñar en un salón de clases a los niños usando un velo», dijo Woolas.
«Ella les está negando a los niños el derecho de una educación completa, al insistir en usar el velo», agregó.
Azmi, declaró a la radio BBC, el sábado, que ella sólo insiste en usar el velo en compañía de los colegas masculinos, pero que ha aceptado quitárselo en clase con sus alumnos.
Ella aseveró que la prenda, que deja a la vista sus ojos, nunca representó un problema para sus alumnos.
Azmi dijo a los estudiantes que «nunca se quejaron» y que nunca había sido motivo para que los niños tuviesen dificultad de entender su voz a través del velo.
«Si la gente piensa que es un problema, qué hay de los niños ciegos? No pueden ver nada pero tienen una brillante educación, entonces no pienso que el uso del velo afecte a los niños de ninguna manera»
La mayoría de los alumnos tienen entre 7 y 11 años, y son de origen hindú y pakistaní.
La cuestión de que las musulmanas se cubran el rostro fue sacada a la luz hace más de una semana cuando Jack Straw, ex secretario del Exterior y líder de la Cámara de los Comunes reveló que le pidió a las mujeres musulmanas que visitaban su oficina electoral quitarse el velo.
Él argumentó que el velo es una barrera para la buena comunicación y un «visible manifestación de separación y diferencia»