El Vaticano al contrario de años pasados, no comunicó el texto de su mensaje anual con motivo del Ramadán. Fue el cardenal Paul Poupard, encargado del diálogo interreligioso, que lo leyó en rueda de prensa, el viernes, para dirigirse directamente a los musulmanes.
El cardenal Paul Poupard dijo en este mensaje que el «diálogo es más que nunca necesario» entre cristianos y musulmanes, en una clara alusión a la controversia suscitada por los comentarios del Papa Benedicto XVI sobre el Islam en Ratisbona, Alemania.
«Las circunstancias particulares que acabamos de atravesar nos muestran que si un diálogo auténtico se efectúa de vez en cuando, se vuelve más que nunca necesario», destacó especialmente el cardenal francés.
«Allí donde podemos obrar juntos, no trabajemos separadamente. El mundo (...) necesita a cristianos y de musulmanes que se respetan, se estimen, y den testimonio de quererse y de obrar juntos por la gloria de Dios y el bien de todos los hombres», agregó el cardenal Poupard.
«La violencia y el terrorismo son una llaga particularmente dolorosa», según el mensaje que llama a los musulmanes y a los cristianos a «afrontar con valor y determinación las preocupaciones diarias y los graves problemas del mundo»
El Vaticano desea finalmente a los musulmanes con motivo de sus fiestas «paz, tranquilidad y alegría en vuestros corazones, en vuestras casas y vuestros respectivos países»
El mensaje del Vaticano al final de Ramadán se convirtió en una tradición bajo el pontificado de Juan Pablo II, unido al acercamiento entre creyentes de las diferentes religiones monoteístas.
Fuente: Saphirnet.info