La oración islámica, o salat, es un buen ejercicio para el corazón y la columna vertebral, y aumenta las capacidades de memoria y de concentración, asegura la investigación, efectuada por la facultad biomédica de la Universidad Malaya.
El salat que se realiza cinco veces al día, empieza por la posición de pie, seguida de una inclinación, luego de una posición agachad. El creyente toque luego el suelo con su frente (postración), repite luego los gestos, dando al conjunto las virtudes de un ejercicio físico.
Fuente: Lesoir