En el discurso de clausura del I Congreso internacional sobre la inmigración y la diversidad cultural organizado por la Junta de Castilla y León en Salamanca, Sartori ha propuesto la creación de la figura jurídica de la «ciudadanía revocable», que pueda ser aplicada a los ciudadanos «que no se integren», como paso previo a su expulsión de la Unión Europea. En este y otros de sus discursos Sartori afirma explícitamente que el colectivo al que se refiere es el de los musulmanes europeos, considerados por él como «difícilmente integrables» a causa de su religión. Con ello, a nadie se le escapa que la propuesta de Sartori se sitúa en la línea de los discursos de extrema derecha que desde hace años propugnan la expulsión de los musulmanes europeos.
Dada la gravedad y el carácter inequívocamente anti-democrático y xenófobo de esta propuesta, consideramos que la presencia de Giovanni Sartori en la lista de los premiados por la Fundación Príncipe de Asturias constituye una anomalía, que solo puede implicar el descrédito de la Fundación Príncipe de Asturias y de los premios que concede.
Ideas como las expresadas por Sartori se basan en la demonización de todo un colectivo, y pueden constituir un delito de incitación al odio por motivos religiosos.
En un momento en el cual la sociedad española empieza a acostumbrarse al pluralismo religioso y a la normalidad de la vida democrática, tras siglos de monopolio religioso, el discurso de Sartori nos remite a algunos de los episodios más tristes de nuestra historia. Su propuesta nos retrotrae a la expulsión de los judíos españoles en 1492, al edicto de expulsión de los musulmanes españoles, dictado por los Reyes Católicos el 14 de febrero de 1502, y a los Edictos de expulsión de los moriscos, dictados por el rey Felipe III los años 1609-1610.
Así reza parte del comunicado que la Junta Islámica de Eapaña emitió solicitando la retirada del premio Príncipe de Asturias a Giovanni Sartori.
Fuente: Webislam