La Policía israelí evitó y prohibió que se llevase a cabo en Jerusalén Oriental una conferencia de prensa en oposición a la construcción de Israel de una nueva rampa que conduce a la Explanada de las Mezquitas.
El mundo islámico considera que el verdadero objetivo de Israel al construir dicha rampa es causar daño a la Mezquita Al-Aqsa.
Todo estaba listo para la conferencia de prensa, sin embargo agentes de la policía israelí se presentaron en el hotel Commodore en Jerusalén (Oriental) y entregaron una orden firmada por el jefe de la Policía en la que prohibía la conferencia de prensa'.
Fuente: EFE