El líder de la Nación del Islam, Luis Farrakhan, realizò un fuerte discurso el día domingo en el que hace un llamado entre cristianos y musulmanes para así aprender a amarse unos con otros.
Habló de los conflictos internacionales y la responsabilidad personal. El tema del discurso fue “Una Nación bajo Dios”. El mundo está en guerra porque los Cristianos, musulmanes y el los pueblos de otras creencias están divididos.
Añadió: Jesús y el Profeta Muhammad se abrazarían mutuamente con amor en estos momentos.
“Nuestras vidas están llenas de alabanzas, pero nuestros corazones están lejos de los profetas, en los que decimos que creemos”, Es por eso que el mundo está como está en la actualidad. Si viviéramos de la forma como nos enseñó el Profeta, si viviéramos la vida de Muhammad, nos encontraríamos en una gran condición. También critico a los musulmanes en Irak por la violencia entre Shias y Sunnitas, pero culpó a la Administración Bush de promover este derramamiento de sangre.