Bisher al-Rawi fue detenido durante un viaje a Gambia en Noviembre de 2002, cuando fue a ayudar a su hermano mayor Wahab, a montar una fábrica móvil de procesamiento de aceite de maní.
Después de su captura, basada en informaciones proporcionadas por los servicios de inteligencia británicos a los norteamericanos sobre relaciones entre el empresario y el clérigo Abu Qatada, Rawi fue llevado primero a la base de Bagram, en Afganistán, y después a Guantánamo.
Ya en casa, el empresario iraquí emitió un comunicado en el cual decía estar feliz por el hecho de que acabó «la pesadilla» y por estar nuevamente junto con la familia. Mientras tanto, expresó su dolor por tener que dejar en Guantánamo a su «mejor amigo» Jamil El-Banna, detenido con él Gambia «bajo las mismas acusaciones infundadas»
El Gobierno británico se negó hasta ahora a representar legalmente a los extranjeros residentes en el Reino Unido presos en Guantánamo, pero fue obligado a hacer una excepción con Rawi, con la divulgación de que el empresario había colaborado con el MI5 (servicio de inteligencia británico).
Rawi llegó al Reino Unido en 1985, después de haber sido preso y torturado por la Policía secreta del régimen iraquí de Saddam Hussein.
IQNA