Se trata de la Parroquia de San Carlos Borromeo donde hace casi 30 años se brinda apoyo a centenares de personas y que el Arzobispado de Madrid quiere ahora entregar a la organización Caritas.
De acuerdo al arzobispado, la decisión pretende optimizar los recursos de asistencia de la parroquia, cuyas instalaciones serán ahora entregadas a la organización religiosa humanitaria Caritas.
Es por todos, conocida la discordancia del arzobispado sobre la forma como la eucaristía es celebrada por los tres sacerdotes de la parroquia, en particular por el hecho de realizarla con ‘ropa civil’, sin el vestuario religioso.
Para Patricia Fernández, portavoz de la parroquia ello «tiene apenas que ver con una manera diferente de concebir la celebración de la fe», afirmó.
Asimismo, explicó que no entienden por qué la decisión de cerrar la parroquia «sin cualquier proceso de diálogo», explicando que van a «resistir» y continuar prestando el trabajo y servicio a los necesitados.
«No podemos ahora simplemente abandonarlos», afirmó.
Por su parte, Sara Nieto, vocera de la organización Madres contra la Droga, una de las que se asoció a la parroquia contra la clausura y que ha participado en los proyectos de San Carlos Borromeo, afirmó que «todo continuará» porque « todavía hay mucho que hacer»
La decisión de clausurar «es una gran agresión» contra la fe, agregó
Fuente: Agencia Lusa