Gabriele Marranci, conferencista en el campo de Antropología de la Religión de la Universidad de Aberdin, quien condujo el estudio, ha concluido que el sometimiento de los prisioneros musulmanes sobre pasa las medidas de restricción y esto ha agrandado el problema.
Marranci opina en el estudio que privar a los musulmanes de su libertad de expresión y mantenerlos en una atmósfera de sopescha a su alrededor ha tenido el efecto de «incrementar el sentido de frustración y depresión que pudiera llegar a ayudar a sobrepasar una fuerte fe en el Islam».
La antropóloga, ha pasado cuatro años entrevistando a 70 prisioneros musulmanes por toda Gran Bretaña para descubrir como la vida detrás de las rejas ha afectado su indentidad musulmana y su experiencia en el Islam.
MRJ HAR