Durante los últimos meses, ambas cámaras legislativas -controladas por los demócratas- fueron escenarios de fuertes debates sobre la estrategia castrense norteamericana para la guerra en el país árabe.
Esta semana el Senado dio luz verde a la retirada de tropas en 2008 al aprobar un nuevo calendario para el regreso del ejército por un estrecho margen de votos: 51 a 46, recordaron medios noticiosos.
También la ratificación antes en la Cámara de Representantes de un proyecto de ley similar es considerada por analistas de prensa como un desafío frontal a la política del presidente George W. Bush.
Más de tres mil 300 soldados estadounidenses murieron en Irak desde el inicio de la invasión liderada por el Pentágono en marzo de 2003.
A cambio de la anuencia presidencial para el retiro, los demócratas están dispuestos a desbloquear una partida de 124 millones de dólares para financiar operaciones militares en Irak y Afganistán.
Fuente: Diario Colatino