El cardenal español, miembro del Opus Dei, comentó con estas palabras la noticia del envío por correo de una bala al presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), Angelo Bagnasco, además de provocaciones contra él en algunas ciudades italianas.
«Algunos partidos, gritando contra la ingerencia eclesial, generan odio contra la Iglesia e incitan a los extremistas, y este es el resultado», dijo Herranz.
El cardenal español añadió que lo más preocupante es que «algunos políticos (italianos) que son una expresión de laicismo en el Parlamento no condenen abiertamente estos hechos».
«Quien siembra odio, arma la mano del fundamentalismo ideológico más violento», acusó Herranz, que agregó que «existe un fundamentalismo laico igualmente irracional y antidemocrático».
Tanto el presidente del Gobierno, Romano Prodi, como diversos representantes del mundo político expresaron su solidaridad al también arzobispo de Génova, Bagnasco.
El presidente de la Cámara de los Diputados y miembro del partido Refundación Comunista, Fausto Bertinotti, condenó cualquier acto de violencia, y afirmó que «es necesario respetar todas las religiones».
Fuente: La Stampa