La Administración Islámica del Caucaso, administradora de los asuntos de los musulmanes por parte del gobierno, impuso esta prohibición a nivel nacional la semana pasada, diciendo que el llamado a la oración molestaba a los habitantes.
La decisión causó gran protesta entre los azerbayanies y los grupos de derechos humanos, quienes vieron esta prohibición como una violación al derecho al culto.
En una declaración, La administración del Caucaso dijo que Aliyev había informado que “Azerbaiyán es un país musulmán y por lo tanto puede hacer oír el llamado a la oración desde sus mezquitas”.
Azeri Press Agency.