Muchos musulmanes que viven en Noruega sientes que son observados como sospechosos de terrorismo por las autoridades de ese país, y temen no poder hablar con libertad.
Las personas de la Asociación de Estudiantes Musulmanes y del Consejo Musulmán de Noruega dicen que tienen miedo que sus teléfonos sean monitoreados y que sus correos electrónicos estén intervenidos por la policía.
Muchos musulmanes se quejan de ser vistos como un riesgo para la seguridad.