«Estamos felicies por nuestros hermanos y hermanas musulmanes» dijo en una declaración la sra. Arroyo.
Por otra parte, declaró: «Nuestro compromiso para el diálogo interreligioso y la comprensión nos lleva a un profundo retiro en la espiritualidad de la nación».
«El mes de Ramadán nos recuerda que no deben existir las diferencias, pero hay que tener valores y creencias que sirvan para enriquecer nuestras vidas y cultura», dijo la presidenta.
«Debemos seguir rezando por la paz y prosperidad de todos los filipinos», agregó.
Fuente: ABS Interactive
ID: 177169