«En un mundo lleno de conflictos, donde la violencia es cometida en el nombre de Dios, es importante repetir que la religión no es un vehículo de odio», dijo el Papa a la audiencia de cristianos, musulmanes, budistas, zoroastrianos y judíos.
«Una religión mala es una herramienta muy poderosa para la gente mala que suele utilizarla en contra de las demás personas, porque conlleva el absolutismo, el cual tiene su raíz más profunda en una creencia insegura», dijo el Dr. Williams.
Los dos hicieron un llamado a los líderes religiosos del mundo y les ofrecieron preciosos recursos para construir una humanidad llena de paz.
El Benedicto XVI realizó el primer viaje a papal a Nápoles en casi 30 años, y aprovechó la oportunidad para denunciar a la vergonzosa mafia de la ciudad, la Camorra.
«Es triste el fenómeno de la violencia no por el lamentable número de crímenes cometidos por la Camorra, sino porque se convierte en parte de la mentalidad, introduciéndose en la vida social, tanto del centro de la ciudad como en los suburbios. El riesgo es que la gente joven se sienta atraída y caiga dentro de ese mundo», advirtió el Papa.
Nápoles es una de las ciudades más violentas de Italia, y el año pasado hubo llamadas al ejército para que fueran enviadas a calmar la guerra entre facciones de la Camorra. Sin embargo, nadie en Nápoles estuvo complacido por la visita del Papa Benedicto, incluso en las paredes habían lemas que decían 'muerte al Papa'.
El Dr. William añadió que espera que la conferencia empiece por encontrar una respuesta común entre los cristianos, como la carta enviada al Papa por 138 eruditos musulmanes en el primer aniversario de aquel discurso que dio el Papa en la Universidad de Regensberg y que creó tanta controversia.
Fuente: The Telegraph, UK
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