Los educadores que permanecen en la arbolada y los jardines - que rodean el campus-, en las riberas del río Tigris están optimistas de que 2007-2008 será un período en que se restablecerá la excelente reputación de que ha gozado la universidad desde su creación hace 50 años atrás.
«Podríamos decir que la situación se esta normalizando positivamente en la medida de lo posible, dadas las circunstancias», dijo un joven profesor de geología de 24 años, aunque a pesar de su optimismo se negó a dar su nombre y se identificó simplemente como Salah, además de negarse a ser fotografiado.
«Ha habido una notable mejora en lo referente al tema de la seguridad», dijo, repitiendo una consigna que empieza a hacerse eco en toda la capital iraquí.
Sin embargo algunos hechos han empañado el optimismo de algunos entre ellos el reciente secuestro por parte de pistoleros del profesor de historia natural Mohammad Al Otabi, quién fue secuestrado desde su propia casa el mes pasado por un grupo armado. Su cuerpo fue encontrado abandonado en la calle a los pocos días.
También el Dr Khalil al-Nuaimi, un profesor de ingeniería, sufrió un similar y terrible destino unos días después.
AFP
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