«Los países islámicos deberían presentar una queja en contra de la producción de una película anti-islámica en los Países Bajos, tanto a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ACNUDH) y a la Asamblea General de la ONU», señaló un portavoz del Consejo de Guardianes de Irán.