Durante un discurso en una gran asamblea de personas reunidas en el estadio en la provincia de Fars en la ciudad de Kazeron al sur de Irán, el Ayatolá Jamenei apreció que el país restauró su identidad iraní-islámica gracias a la Revolución Islámica y lanzó una iniciativa a gran escala para llevar a cabo un rango específico de objetivos puestos con la misma identidad.
Ayatolá Jamenei alabó que «30 años después del triunfo de la Revolución Islámica, la nación iraní, especialmente la juventud, está avanzando hacia los objetivos más rápido que antes, y esto a creado frustración entre los enemigos de la nación».
El Líder Supremo considera que la cadena global de arrogancia está asustada ya que el movimiento progresivo de la nación iraní ha estado ayudando a aumentar el despertar islámico, añadiendo que la nación debe mantenerse alerta e identificar las estratagemas de los enemigos en relación al hecho de que ellos todavía ven que cualquiera de sus complots les den resultados.
El Ayatolá Jamenei comentó que la nación iraní es privilegiada por la existencia de eruditos intelectuales de Howzeh (seminarios islámicos) y universidades y la presencia de jóvenes entusiastas que están a la vanguardia en las esferas científicas y tecnológicas.
El Ayatolá alertó que los enemigos tratan de incitar diferencias entre las afiliaciones políticas del país y varias sectas y distraer a la juventud del camino revolucionario a través de entretenimientos frívolos.
El líder comentó que la nación iraní se podrá levantar sobre el enemigo con la ayuda de Dios y a través de la unidad y el propio esfuerzo.
Ayatolá Jamenei comentó que Dios ha ayudado a la nación iraní, añadiendo que a estas alturas, la ayuda de Dios ha emergido en la realidad que el gobierno americano, como el que encarna la arrogancia, sufre problemas incluyendo sus fracasos en los proyectos de Palestina, Irak, Afganistán y Líbano.
El comentó sobre el descontento creciente de la población norteamericana en relación a la presencia de la ocupación de los soldados estadounidenses en Irak.
La nación iraní se dio cuenta de la realidad oculta y por eso no siente ansiedad acerca de las intimidaciones de Estados Unidos o cualquier otro poder.
«Salman el persa pertenece a todos los iraníes. La gente iraní siente orgullo por la personalidad de Salman quien el Santo Mensajero (BP) consideró como un ser entre su venerada casa».
Dijo el Líder de la Revolución Islámica que Salman es apreciado primeramente por su fe y su esfuerzo (mujahidat) en el camino de Dios así como su persistencia en la búsqueda de la verdad. Él constituye un modelo para todos los jóvenes iraníes.
Fuente: www.leader.ir
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