Dragon Slavkovic, Ivan Korac y Sinisa Filipovic, todos miembros de un grupo paramilitar llamado ‘Avispas amarillas’, fueron encontrados culpables de asesinar al menos a 25 civiles musulmanes en el área de Zvornick y fueron sentenciados a 15, 13 y 3 años de prisión respectivamente.
Este fue el primer caso transferido a Serbia por el tribunal de crímenes de guerra de las Naciones Unidas en La Haya, y visto como una oportunidad para probar la imparcialidad y justicia de la corte Serbia.
El fiscal de crímenes de guerra de Serbia, el Sr. Vladimir Vukcevic dijo no estar satisfecho con los veredictos y que solicitaría la sentencia máxima de 20 años.
«El veredicto no es suficiente, son demasiado suaves, pero apelaremos», agregó.
De acuerdo con los registros, los tres tipos golpearon y torturaron a los hombres por varias semanas. Les tallaron una cruz en sus frentes, les cortaron sus orejas y testículos y los obligaron a comérselos y los padres e hijos fueron forzados a cometer actos sexuales unos a otros.
Este fue uno de los casos relacionados con la matanza del total de 900 civiles musulmanes al principio de la guerra en el área de Zvornick. Serbia estableció su corte especial para crímenes de guerra en el 2003.
Unos 13 años después de que la guerra de Bosnia terminó, muchos serbios ven a los paramilitares como héroes que defendieron la nación.
El fracaso en procesar y extraditar a los sospechosos de crímenes de guerra ha sido el principal obstáculo para acercar los lazos a Serbia con la Unión Europea.
Se tiene esperanza en que los tres principales fugitivos de crímenes de guerra, incluyendo el líder político Serbio Radovan Karadzic y su comandante de la armada Ratko Mladic, sean atrapados pronto.
Fuente: Reuters
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