«Alsacia Mosela es un modelo de dialogo interreligioso, el cual es mucho más fuerte aquí que en el resto de Francia», comentó Fouad Douai, quien es el encargado de las negociaciones para la construcción de una mezquita estatal en la ciudad de Estrasburgo.
Extraordinariamente para la Francia secular, donde una estricta legislación desde 1905 prohíbe al estado reconocer o fundar cualquier religión, las leyes locales en Alsacia Mosela han otorgado a los musulmanes el derecho de construir su mezquita.
La región, la cual Alemania cedió a Francia solo después de la Primera Guerra Mundial, todavía aplica un tratado de Concordato de antes del año 1905, el cual provee financiamiento público para la construcción de lugares de adoración y de salarios para sus clérigos.
Por décadas, Alsacia Mosela lo había restringido solo para el catolicismo romano, el luteranismo, el calvinismo y el judaísmo.
Fue en el año de 1998 cuando los líderes de la iglesia católica romana, la iglesia luterana, la iglesia calvinista y la minoría judía firmaron una carta al gobierno local apoyando la construcción de una mezquita.
Dijeron que el Islam, una religión que cuenta con una gran comunidad en la región debería disfrutar del estatus comparable que tenían las cuatro religiones oficiales.
Los musulmanes son el segundo grupo en tamaño en Alsacia Mosela, la cual tiene una población de 2.9 millones de personas.
Posiblemente con una sola excepción, la cual es una mezquita en la ciudad de Farebersviller, no existen instalaciones oficiales para la práctica de la adoración musulmana en la región.
Al poco tiempo de recibida la carta, el gobierno local proveyó con una gran parcela de terreno para la mezquita a las orillas del río en la ciudad de Estrasburgo.
Los concejos citadinos y regionales están aportando el 26% de los costos de construcción tratando a la mezquita como una casa de adoración en Concordato.
Obstáculos
«Existe una gran hipocresía en los políticos franceses», comenta Doui, quien también es director de la Organización de Comunidades Musulmanas en Alsacia Mosela.
«La gente no nombra las cosas como son. Cada vez que ven una piel morena o un nombre musulmán eres oprimido», agregó.
Las noticias sobre el plan de construir la mezquita en 1998 se enfrentaron con un feroz debate político.
Roland Ries, quien era el alcalde de Estrasburgo en ese entonces y que ayudó al inicio de la nueva mezquita, pagó un precio político y perdió su puesto cuando su gobierno socialista fue derrotado en las elecciones locales del 2001.
El nuevo alcalde de derecha volvió a revisar el proyecto dando un permiso de construcción solo para las partes religiosas de la mezquita, rehusándose a permitir un centro de estudios y un auditorio.
El nuevo gobierno también se rehusó a dar el permiso para el minarete de la mezquita.
Fue solo hasta en el 2007 que la construcción de la mezquita inició finalmente.
La construcción se mueve de manera lenta debido a la lucha de la comunidad musulmana para financiar la construcción.
«Quisiera acabarla lo más rápido posible», comentó Ries, quien regresó a la oficina en marzo del 2008 con un fuerte apoyo musulmán.
Lecciones
Los funcionarios creen que a pesar de los obstáculos, Alsacia Mosela debería marcar un ejemplo para el resto de Francia.
«Los musulmanes representan en la actualidad la segunda religión de Francia, así como de Alsacia Mosela», anota Francois Grosdidier, un legislador de centro derecha y alcalde de Woippy, una ciudad en la región donde una tercera parte de sus quince mil habitantes son musulmanes.
Existen mil setecientos lugares de adoración musulmana en Francia, que alberga a algunos seis o siete millones de musulmanes, la más larga minoría musulmana en Europa.
Solo cuatrocientos de ellos son mezquitas estatales, mientras que el resto son salones de oración temporales en gimnasios, tiendas vacías o sótanos de casas de apartamentos.
El alcalde Grosdidier cree que tarde o temprano, las leyes y los políticos franceses despertaran a la necesidad de complacer a la población musulmana.
«No creo que la actual situación pueda durar en nuestro país», dijo a The Tribune.
«No es sostenible», agregó.
Fuente: Islam Online
ID : 304447