Al igual que muchos países emergentes, Indonesia no es inmune a la crisis financiera actual. La Bolsa de Valores de Yakarta ha perdido más del 50% desde el comienzo del año 2008. Es en este contexto que el vice-presidente indonesio ha pedido a sus compatriotas regresar a los bancos islámicos, que han crecido vertiginosamente desde finales de los años 90.
Aplicando los principios de la sharia, los bancos islámicos no cobran intereses y no participan en empresas relacionadas con el alcohol, el tabaco, los juegos de azar o la pornografía. Ellos invierten únicamente en las empresas con las que están dispuestos a compartir riesgos. Muchos clientes han sido conquistados.
Fuente: france24
ID: 315504