IQNA

11:51 - December 14, 2008
Noticias ID: 1718927

Los musulmanes europeos deben dejar de actuar aislados

El crecimiento de la presencia de musulmanes en Europa se ha convertido en un tema central para todos los países europeos, este y oeste.

Los numerosos debates que se han estado dando alrededor del continente sobre el ‘multiculturalismo’, ‘secularismo’ o aún sobre la ‘identidad’ casi siempre están conectados con el factor ‘islámico’.

Este lazo necesariamente no es intolerante ya que existe por un lado una relación fundamental entre los ‘valores’ y las ‘leyes’ y la ‘cultura’ y la ‘diversidad’ por otro lado. En verdad, más de un debate sobre el ‘Islam’ y los ‘musulmanes’, Europa necesita un diálogo serio consigo mismo sobre esta relación, para enfrentar la crisis.

La pregunta correcta es: ¿Puede Europa permanecer consistente con sus propios valores (democracia, igualdad, justicia, respeto, etc.) y al mismo tiempo tolerar y aceptar a nuevos ciudadanos con diferentes experiencias y religiones? O puesto de otra manera, ¿existen europeos intelectualmente, lingüísticamente y culturalmente equipados para enfrentar el desafío de contraer matrimonio aún con una diversidad de ciudadanos europeos?

El punto de inicio aquí es claro: los gobiernos no deberían confundirse con los problemas socioeconómicos (desempleo, violencia, marginalización, etc.) con preguntas sobre la cultura y la religión. En otras palabras, uno no debería ‘culturalizar’, ‘usar la religión’ o ‘islamizar’ los problemas sociales.

El hecho de que la mayoría de los europeos que están desempleados o socialmente marginales son negros, asiáticos, africanos o musulmanes no significa que su religión, su etnia o determinación racial sea peligrosa. El desempleo y la marginalización refleja procesos socioeconómicos y nosotros necesitamos reglas sociales y económicas claras que resuelvan estos problemas.

En realidad, contrario a lo que se ha convertido en una sabiduría convencional (tristemente, normalizar lo que los partidos derechistas han estado diciendo), los jóvenes musulmanes europeos no tiene problemas con la ‘integración’ religiosa o cultural. En cambio, se sienten frustrados por la ausencia (o el fracaso) de las reglas sociales que dirijan sus necesidades.

Este fracaso no significa que el nuevo tipo de racismo ‘Islamofobia’ – está en marcha, pero nadie puede negar que algunos individuos enfrentan discriminación debido a su ‘religión’ (según la reciente encuesta Pew, el 45% de los europeos tiene una imagen negativa del Islam).

Más allá de la inseguridad y miedo, es crucial confiar en los hechos y figuras para mostrar que, tanto los niveles locales y nacionales, la situación es mucho mejor que los debates apasionados y polarizados fomentados por los medios y por algunos círculos políticos, lejos de las controversias actuales, los musulmanes europeos están lo haciendo muy bien y el futuro es prometedor.

Si los países europeos quieren permanecer fieles a sus derechos universales y humanos y evitar cualquier tentación o resbalarse hacia el racismo y la xenofobia, todos los europeos deben actuar. Los musulmanes europeos deben evitar alimentar una ‘mentalidad de víctima’ y reconocer sus responsabilidades dentro de sus respectivas sociedades. Los gobiernos europeos y los ciudadanos, musulmanes y no musulmanes, deben rehuir cualquier tipo de racismo.

Los musulmanes están enfrentando un nuevo racismo y ellos tienen que esforzarse por sus derechos, pero ellos deben hacerlo a través de sus amigos ciudadanos y en muchos campos como la política doméstica y exterior, la educación, los medios y el activismo social. Los europeos deben parar de ser complacientes en la creencia de que de alguna manera están protegidos por cualquier resurgimiento del racismo o traición de los derechos humanos fundamentales.

Escrito por Tariq Ramadán

Fuente: Daily Star

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