IQNA

Un niño de nueve años de Gaza fue blanco de práctica para los soldados israelíes

0:27 - January 18, 2009
Noticias ID: 1732183
‘Papá, me estoy muriendo’. Las palabras que mantienen un eco en los oídos de Kamal Awaga, enviando sobresaltos de dolor sobre su débil y herido cuerpo.
Estas fueron las últimas palabras pronunciadas por el niño de nueve años, Ibrahim, antes de que terminara como blanco de práctica de los soldados israelíes.

“Ellos mataron a mi hijo a sangre fría”, dice con gran dolor el padre, todavía en estado de shock.

Ibrahim se unió a más de 350 niños asesinados por Israel en las tres semanas de ataques violentos sobre la zona costera, mientras otros se sienten víctimas de balas asesinas o bombardeos mortíferos, el destino de Ibrahim fue aún más trágico.

El se convirtió en una práctica de tiro para una cuadrilla de soldados israelíes.

El dijo que los israelíes no mostraron misericordia por la inocencia del niño, no tuvieron piedad por su cuerpecito, añadió el padre con el corazón partido.


Un día soleado

La familia Awaga nunca estuvo preparada para el trágico cambio de los eventos desarrollados.

Ellos se despertaron con un día soleado después de estar encerrados en un pequeño cuarto para escapar a los bombardeos masivos de Israel.

“Mamá, vamos a tener nuestro desayuno en el jardín. Estoy cansado de estar en este cuarto”, dijo la mamá dolida de Ibrahim.

Una hora después, la mesa estaba puesta en el jardín y la familia estaba esperando a disfrutar un momento de paz, sin estar enterados que unos ojos los estaban viendo a distancia.

Un primer misil robó el trabajo de la familia antes de que otro destruyera su casa. “Papá, me estoy muriendo”, lloraba Ibrahim con su padre que rápidamente corrió a su lado.

“Rápido, vamos”, dijo Awaga a su esposa y a sus otros dos hijos mientras llevaban sangrando a Ibrahim, pero aún antes llegaron a la salida, una lluvia de balas les alcanzó. Una bala golpeó a pierna de la madre y la otra la cadera del padre.

Los dos hermanos temerosos corrieron detrás de los escombros para cubrirse de los bombardeos.


Tiros de práctica

La familia pensó que su miseria había terminado, pero los soldados israelíes no terminaban todavía.

“Cuando los soldados se acercaron, yo creí que me matarían”, dijo Awaga, “pero ellos querían a mi pequeño hijo”, el dijo en estado de shock al recordar el evento.

Un soldado se acercó al cuerpo de Ibrahim, lo volteó con su pierna y se rió de él mientras que otro disparó su arma a la cabeza del niño muerto.

Se carcajearon se hacía más fuerte cuando cargaban el cuerpo a un lugar más alto para empezar su fiesta.

Por toda una hora, el padre calmó su llanto del dolor mientras veía la competencia de los soldados israelíes recortando el cuerpo muerto del niño.

“Ellos estaban usando el cuerpo ensangrentado como tiro de práctica”.

“Con cada bala, ellos tarareaban con palabras y yo no podía comprender, pero sonaba a que ellos estaban celebrando”.

Cuando finalmente la ‘práctica’ fue suficiente, los israelíes tomaron sus armas y se fueron de la casa.

Cuatro días completos pasaron antes de que los doctores de emergencia fueran capaces de encontrar a la familia y llevarlos rápidamente al hospital.

¿Qué hizo mi hijo para merecer esto? Pregunta Awaga, temblando su cabeza sin creer lo sucedido.

“Los israelíes mataron a mi hijo, no una vez o dos, sino miles de veces”.

Fuente: Ola Attallah, IslamOnline.net

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