“El reclamo de estas restricciones no discrimina la postura”, expresó el investigador de la división de derechos humanos en Europa y Asia central Haleh Chahrokh.
“Ellos discriminan los terrenos del género y religión y violan los derechos de esas mujeres”.
El reporte de HRW, ‘Discriminación en nombre de la neutralidad: prohibición de la pañoleta para las maestras y servidores públicos en Alemania’, está basado en una extensa investigación realizada en un período mayor a ocho meses.
El hijab, un código de vestimenta islámica que cada mujer musulmana debe llevar, ha sido tema de debates políticos en Alemania, que es el hogar de 3.5 millones de musulmanes.
Varios estados alemanes han prohibido a las maestras el uso del hijab.
HRW dijo que cuando se tocaba el tema, los oficiales del estado justificaban la restricción sobre la base de que las maestras tienen la obligación de asegurarse de que las escuelas permanezcan neutras respecto a las cuestiones de religión e ideología.
“La prohibición está basada en la noción de que el uso del velo meramente debe ser en lugares neutros”.
HRW dijo que la prohibición de los estados están agarrando como blanco a las mujeres musulmanas.
“Ninguna de las leyes toma como blanco en forma explícita, pero los debates parlamentarios y los documentos oficiales ponen en prioridad su introducción para poner en claro que la pañoleta es el centro de atención”.
Algunas de las leyes permiten unas excepciones para los cristianos y las tradiciones de la ‘cultura occidental’, según dice el reporte.
El investigador de HRW, Chahrokh, dijo que su estudio mostró que tales leyes claramente son una cacería particularmente a los musulmanes.
“En la práctica, las únicas personas afectadas por ellos son las mujeres musulmanas que utilizan el hijab”.
HRW analizó las implicaciones de los derechos humanos de tales prohibiciones y sus efectos en las vidas de las maestras musulmanas, incluyendo a quienes han trabajado por años.
“Las regulaciones no son abstractas, sino que tienen un profundo efecto en la vida de las mujeres”. Dijo el grupo ubicado en Nueva York.
Las maestras musulmanas no pueden encontrar trabajo en escuelas públicas a menos que se quiten el hijab.
Si una maestra se niega a quitarse el hijab y subsecuentemente no tiene éxito los procedimientos en la corte, ella corre el riesgo de perder su estatus civil y de ser removida del trabajo.
“Efectivamente las medidas obligan a las mujeres a escoger entre su trabajo y la manifestación de sus creencias religiosas, violando su derecho de libertad de religión y de tratamiento de igualdad”.
La prohibición ha causado que algunas mujeres dejen sus carreras o dejen Alemania, donde han vivido toda su vida.
“La gente debería estar juzgando sobre la base de su conducta, no opiniones imputadas a ellos por la virtud de un símbolo religioso que vistan”.
Fuente: IslamOnline.net
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