La Organización islámica para la educación, las Ciencias y la Cultura-ISESCO- ha vigorosamente condenado la fatua emitida por 2 rabinos judíos extremistas, Ytzhak Shapira y Yossi Elitzur, en virtud de la cual los judíos están autorizados a matar a toda persona de confesión no judía, que constituya un peligro real o potencial para estos, especialmente, lo niños y a los recién nacidos palestinos.
En un comunicado, la ISESCO ha firmemente denunciado esta fatua contenida en una obra realizada por 2 rabinos y que ha sido publicado con el título Torat ha-Melekh (la enseñanza del rey). En efecto, en este libro, podemos leer especialmente: « Barreras - a menudo se encuentran los niños en esta situación. Ellos bloquean la ruta de apoyo con su presencia. Sin embargo, pueden ser asesinados porque su presencia ayuda al asesinato. Se justifica matar a los bebés si es evidente que van a crecer para hacernos daño, y en tal situación nos pueden perjudicar de manera deliberada, y no sólo durante la lucha con los adultos».
«Esta obra, que apela abiertamente a matar a los niños a través de una fatua judía, constituye una amenaza para la paz y la seguridad y refleja el pensamiento sionista extremista y racista, que prevalece en el gobierno israelí de derecha», podemos leer en el comunicado.
La ISESCO a, por otro lado, señalado que dicha obra, que conduce una ideología extremista, no es la primera de este género. En efecto, en el año 1996, una obra similar a aparecido bajo el título “La posición talmúdica de matar a los gentiles”, en la cual se puede leer que «en tiempos de guerra, está permitido matar a los niños y a las mujeres de los gentiles (no judíos), que nos combatan, aunque ellos no representen un peligro director, ya que ellos pueden ayudar al enemigo durante la guerra.»
Este pensamiento talmúdico, hostil a la paz y a la humanidad, confirma la realidad de la ideología sionista que se permite las atrocidades y las violaciones de todo género en Palestina, agrega el comunicado.
La ISESCO ha apelado a la comunidad internacional a rechazar y condenar abiertamente las ideas racistas contenidas en esta obra, las cuales son contrarias al derecho internacional y constituyen una violación flagrante a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Fuente: ISESCO
ID: 492061