Un kuwaití ha sido condenado a 10 años de prisión por atentar contra la seguridad del Estado a través de los insultos hacia el Profeta Mohammad (PB), y los dirigentes sunitas de Arabia Saudita y de Bahrain en las redes sociales.
El hombre, un musulmán llamado Hamad al Naki, se ha declarado inocente durante la audiencia en mayo, declarando no ser el autor de los mensajes que se le imputan y afirmando que su cuenta en Twitter había sido pirateada.
El juez lo ha declarado culpable de los insultos al Profeta y a la esposa del Profeta, de blasfema hacia el Islam, de incitar conflictos sociales, de insultar a los dirigentes sauditas y bahreiníes y de utilizar su teléfono móvil para difundir dichas declaraciones.
Fuente: Lefigaro
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