Los medios de comunicación efectivamente hacen eco en el transcurso de los últimos días de los repetidos ataques contra los musulmanes Rohingyas y sus sitios de culto, sus bienes y sus viviendas, en la provincia de Rakhine. Son preocupantes las informaciones que hablan de las bandas armadas que asedian la mezquita central y la mezquita Auk Ywa para intimidar a los fieles.
La OCI ha condenado dichos actos de violencia sistematica y de intimidación contra la pacífica población Rohingyas, que ha sufrido durante décadas y ha recomendado a los estados miembros y a la comunidad internacional demandar de urgencia al gobierno de Birmania, impedir estos actos de violencia y las perdidas humanas, enjuiciando a los autores de estos actos.
Como el país se encuentra en proceso de avanzar hacia la democratización, la OCI espera que las autoridades de Birmania asuman plenamente sus responsabilidades democráticas, tomando las medidas necesarias para erradicar la violencia en la región de Arakan, de conformidad con las normas internacionales y brindandos sus plenos derechos ciudadanos a los musulmanes Rohingyas.
Fuente: OCI
ID: 1028423