La comunidad chiita paquistaní, objetivo de ataques terroristas desde hace meses, ha puesto fin a cuatro días de manifestaciones y aceptado enterrar a las víctimas del atentado con bomba que ha dejado 85 muertos el sábado en Qetta, en el noroeste del país.
El ministro de Información Qamar Zaman Kaira ha anunciado la muerte de cuatro sospechosos y el arresto de otras 170 personas en la investigación sobre el atentado ocurrido el sábado, lo que ha contribuido a restablecer la calma entre la comunidad chiita paquistaní. El mes pasado, otro atentado en Quetta, ha dejado más de cien muertos. Los dirigentes de la comunidad chiita han demandado ser protegidos por las autoridades, exhortando a manifestarse y negarse a enterrar a las víctimas del sábado.
Ellos han anulado esta órden debido al anuncio del ministro de Información, quien ha prometido que los culpables del atentado serían encontrados y castigados. «Todas nuestas exigencias han sido escuchadas», dijo uno de los dirigentes chiitas, Amin Shaheedi. «El gobierno nos ha asegurado que la ciudad de Quetta será protegida y que dichos eventos no se producirían más».
El ministro del Interior, Rehman Malik ha anunciado el reemplazo del jefe policial de la provincia y ha propuesto fortificar los distritos chiitas de Quetta en donde vive la comunidad hazara, objetivo de los ataques de extremistas sunitas.
Las manifestaciones en apoyo a la comunidad chiita han tenido lugar en Karachi, en donde el trayecto del aeropuerto ha sido bloqueado, y en Islamabad, en donde los manifestantes se han congregado frente a la Corte Suprema.
Fuente: lefigaro
ID : 1191884