Hasta bajo las ventanas del hotel de la ciudad, ellos han expresado su protesta contra la decisión de la alcaldía de cerrar la mezquita de la calle Auber, el único lugar de culto musulmán de la ciudad. De acuerdo a Jean-Loup Metton, la sala de oración abierta en el año 2005, en un antiguo garaje no reunía las normas de seguridad.
Una orden municipal ha prohibido el acceso. Una decisión por demás discriminatoria, arbitraria y unilateral, para la asociación administradora del lugar. La Fraternidad Montrouge, que ha recurrido a la justicia, es apoyada especialmente por el Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) y el Comité contra la islamofobia en Francia (CCIF), quienes han intentado sin éxito una mediación con la alcaldía; pero también con la Liga de los Derechos Humanos y los opositores políticos de Montrouge, quienes demandan siempre el respeto a la libertad de culto y al diálogo.
Fuente: leparisien
ID: 1219012