El ministro tunecino de Asuntos Religiosos, Nureddine Khademi, ha declarado el 6 de julio que el cierre de cafeterías y restaurantes era obligatorio durante el mes de Ramadán.
Noureddine Khademi ha explicado que el mes de Ramadán es un mes bendito de ayuno y que abrir las cafeterías durante este mes no estaba permitido por la religión.
Y que conforme a los preceptos del Islam, que es la religión del pueblo y del Estado, toda apertura de restaurante o de cafeterías no estaba autorizado; ya que iba en contra de los sentimientos de las personas y en contra de la identidad del pueblo tunecino; así como la sacralidad de este mes, y sería fuente de molestias y perturbaciones.
Y agregó: «Si una persona no quiere ayunar, es libre; pero no tiene derecho a decirlo al oído y hacerlo a la vista de todos.»
Fuente: businessnews
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