
El Ministerio de Sanidad de Gaza cifró en 83 el número de afectados, por disparos de los soldados israelíes o por inhalación de gases, en una nueva jornada de las protestas de la marcha del retorno que tienen lugar cada viernes cerca de la verja israelí desde marzo de 2018.
"Continúan llegando heridos a los hospitales como resultado de los disparos de munición real por las fuerzas de ocupación israelíes contra civiles en el este de Gaza", informó Sanidad en un comunicado, en el que certificó que por el momento se ha atendido a catorce heridos de bala.
Uno de los heridos está en situación de extrema gravedad y está siendo intervenido para tratar de salvarle la vida.
Según fuentes locales, varios jóvenes resultaron heridos de bala al este de Al Bureiy, en el centro de la Franja, y una niña fue alcanzada en la cabeza por una granada de humo al este de la ciudad de Gaza.
Decenas de palestinos resultaron heridos al este de la ciudad de Yabaliya, en el norte de la Franja, y al menos uno de los heridos se encontraba grave.
A primera hora de la tarde miles de palestinos —cinco mil, según algunas fuentes— se congregaron en los cinco puntos de la frontera en los que habitualmente se manifiestan los viernes, esta vez bajo el lema 'Victoria de la dignidad'.
Según testigos, las fuerzas israelíes dispararon gases lacrimógenos, balas recauchutadas y munición real contra los manifestantes, que nuevamente pedían el fin del bloqueo y el derecho al retorno de los refugiados.
En algunos momentos, los manifestantes corearon consignas contra el bloqueo de la Franja y contra el “acuerdo del siglo” que la Casa Blanca se propone desvelar en las próximas semanas para poner fin al conflicto entre Israel y los palestinos.
Las Marchas del Retorno comenzaron el 30 de marzo de 2018 y, desde entonces, han muerto 271 palestinos en las manifestaciones y en otros incidentes violentos junto a la valla de separación, entre ellos 57 menores, y cerca de 30.000 han sido heridos, un tercio de ellos de bala, según fuentes de Sanidad de Gaza.