
En una declaración emitida este sábado, el prominente clérigo chií iraquí ha mostrado su profunda preocupación por el aumento de las intervenciones extranjeras en los asuntos internos de Irak que, a su juicio, tienen como objetivo arrastrar al país a nuevos conflictos.
De este modo, Al-Sadr ha hecho varias propuestas para que no se agrave la actual situación política en Irak, entre las que destaca el cierre total de la embajada estadounidense en Bagdad (la capital de iraquí). “Si Irak se ve obligado a entrar en nuevos conflictos en la región, la embajada de EE.UU. debería cerrarse en Irak, sino la sede diplomática estará bajo el fuego de las fuerzas de la Resistencia iraquí”, destaca la nota.
Al-Sadr, además, ha aclarado que Bagdad no autorizará a las fuerzas de Estados Unidos presentes en país árabe a usar el territorio iraquí como una plataforma para promover nuevas tensiones contra Irán.