
En un extenso análisis publicado por el diario Rai Al-Youm, el periodista Abdel Bari Atwan reveló que, apenas días después de que el presidente Donald Trump presumiera haber destruido la capacidad aérea y naval iraní, Teherán respondió con acciones contundentes sobre el terreno.
Según el analista, fueron derribados tres cazas avanzados un F-35, un F-15 y un A-10, cuyo valor conjunto asciende a cientos de millones de dólares. A estos se suman aeronaves de reabastecimiento y un avanzado avión AWACS de alerta temprana, dotado de los sistemas de vigilancia electrónica más sofisticados, que operaba desde una base regional.
Atwan subrayó que estos logros evidencian que Irán dispone de sistemas de defensa aérea de última generación, incluyendo baterías S-300 y probablemente S-400, junto con sistemas autóctonos como el “15 de Jordad”, así como radares avanzados aún no revelados públicamente.
El analista destacó que el derribo del caza furtivo F-35, considerado uno de los mayores orgullos de la industria militar estadounidense, supone un duro revés que pone en entredicho su efectividad y representa una conmoción para EE.UU. y el régimen israelí, cuyos cálculos no contemplaban tal nivel de capacidad defensiva iraní.
IRNA