
Durante el encuentro, su Eminencia denunció las políticas injerencistas de las potencias hegemónicas y elogió el rol de la independencia en el desarrollo de las naciones.
Al respecto, el Líder Supremo señaló que el querer ser independiente no es sinónimo de estar «enfadado» con todo el mundo, sino que consiste en enfrentarse a las potencias intervencionistas que intentan someter y deshonrar a la nación iraní.
El Ayatolá Jamenei recordó que en el actual gobierno estadounidense impera «un sistema de control permanente» y aseveró que «dicho gobierno es en esencia intervencionista e imperialista.»