
La agencia noticiosa IRNA informó que más de 5000 casas han sido incendiadas en la región de Rakhine y miles de habitantes han sido asesinados.
Muchos de los musulmanes han optado por huir a los países vecinos, pagando pasajes que oscilan entre los 500 y 1500 dólares.
Pese a los esfuerzos, algunos son deportados y otros sufren grandes vejaciones en tierras extranjeras, en actos calificados de verdaderas violaciones a los derechos humanos.