
«Gracias a la prohibición, los musulmanes de la localidad se han convertido en los más observador de las prácticas islámicas», informó Aljazeera.
Según la misma fuente, el gobierno ha prohibido incluso que los niños menores de 18 años asistan a las mezquitas.
Las restricciones impuestas por las autoridades chinas son una paso más en su lucha por erradicar el Islam en esa región.