“Olmert sabe que este es un punto crucial en el tiempo en el cual va a comenzar una guerra diferente. La guerra sobre su futuro político”, dijo Ben Caspit del diario Maariv el domingo 13 de agosto. Una encuesta la semana pasada demostró que la popularidad de Olmert ha descendido por debajo del 50 por ciento después de estar en un 75 por ciento antes de la guerra. “Olmert comenzó esta guerra con casi todo el apoyo nacional” dijo Yossi Klein Halevi, del Centro Shalem con base en Jerusalén, “ pero está terminando esta guerra con una nación herida que siente no tiene líderes”.